Primero, ¿a cuenta de qué deciden dos sindicatos firmar un acuerdo chapucero en el que SE RESTRINGE LA INTERPRETACIÓN DEL CONVENIO, EN CONTRA DE EMPLEADAS/OS DE BBK?
Tras explicar que la empresa reconoce como error el prorrateo de estas ayudas y anunciar su devolución, nos dicen que han firmado un acuerdo donde ESTE PRORRATEO SE CONVIERTE EN NORMA (¿???), estableciendo una sola excepción –la de guarda legal-, sin tener en consideración otros supuestos equiparables, como puede ser la excedencia por cuidado de hijas e hijos.
Menos sentido tiene aún este acuerdo si tenemos en cuenta que el año pasado estas ayudas se pagaron en su totalidad. ¿Obedecerá el cambio a alguna estrategia de la nueva Dirección de Recursos Humanos? Si es así, está claro con qué colaboración cuenta. Con la nuestra, al menos, no.








