En el Convenio Colectivo de 1996, firmado por CC.OO., ELA y UGT, se introdujeron cambios muy relevantes en los compromisos por pensiones a favor de las/os empleadas/os de
LAB, en su día, no suscribió los acuerdos porque la externalización suponía dos cosas:
-Empeoraba considerablemente los intereses económicos de la plantilla más joven y de la futura.
-Discriminaba a las/os trabajadoras/es según su antigüedad, según hubieran ingresado antes o después del 17 de mayo de 1988.
Resumidamente, el cambio consistió en sustituir un sistema de prestación definida por otro de aportación definida. La prestación definida era una garantía para toda/o empleada/o de que
El sistema de aportación definida es el que conocemos actualmente, en el que se va aportando dinero a un plan individual (gestionado actualmente por una EPSV) y que no asegura, en la jubilación, más que el importe que se ha aportado más la rentabilidad correspondiente.
Entendemos que económicamente el cambio no interesaba a la plantilla, pero además, como hemos dicho, se aplicaron criterios discriminatorios y todas las personas que ingresaron después del 17 de Mayo de 1988 quedaron excluidas/os de un sistema universal y solidario, igual para todas/os independientemente de la fecha de entrada en






Para entender por qué 

